Valdemorillo participa en Clásicos en Verano de la Comunidad de Madrid
Duración: 60 minutos
Más de 140 personas de han disfrutado de un concierto excepcional, unas interpretaciones exquisitas, delicadas, vibrantes y melodiosas de sonatas de Corelli y Vivaldi con instrumentos extraordinarios,
Interpretes:
Elsa Ferrer: violín
Blanca Martín Muñoz: violonchelo
Lerlys Morales: tiorba y guitarra barroca
Canco López: Clave y dirección
Los aplausos y los espontáneos «¡Qué Maravilla!» atestiguan una experiencia barroca inolvidable.
Valdemorillo ha vuelto a brillar con la música clásica en este ciclo de Conciertos de Verano ofrecido por la Comunidad de Madrid.
Instantes sonoros







La «sonata da chiesa» (sonata de iglesia en español) es una forma musical barroca, generalmente de cuatro movimientos, que se caracteriza por su carácter más serio y contrapuntístico, a diferencia de la «sonata da camera» (sonata de cámara) que incluye movimientos de danza.
Se desarrolló en Italia a finales del siglo XVII, con compositores como Arcangelo Corelli como figuras clave. Se caracteriza por su carácter más austero y religioso, con movimientos contrapuntísticos y melodías más complejas.
Ars Combinatoria nació en 1991 con el ánimo de profundizar, trabajar e interpretar música: polifonía española del siglo XVI, cantigas medievales, tañer con un bajo continuo, interpretar a Bach… Fue la semilla a partir de la cual, el grupo creció, invitando a personalidades internacionales con las que ampliar su formación hasta llegar a tener la capacidad de abarcar cualquier forma musical dentro de la historia de la música occidental desde el medievo hasta el siglo XXI. En este sentido, pasar de una fídula a un violín barroco, moderno o amplificado no resulta un problema para estos músicos.
Han colaborado, entre otros, los luthieres Germán Arias y Antonio Franco, quienes realizaron copias de instrumentos medievales; los musicólogos J. C. Asensio y Alfonso de Vicente como asesores y encargados de las transcripciones del repertorio medieval interpretado, así como la foniatra Lourdes Querol, Cloti Vaello recreando el vestuario de la época, y Pablo Barreiro como técnico de grabación; músicos como Genoveva Gálvez en la interpretación de los quintetos de Antonio Soler, y el clavicembalista y organista Claudio Astronio para la música italiana de los siglos XVII y XVIII.






El clave barroco del concierto ha sido especialmente fabricado para ellos por el luthier italiano Salvo Amitrano y su afinado requiere de una gran precisión y delicadeza en las espadillas ya que sus cuerdas son de cobre y muy finas lo que le da un sonido muy dulce.
Elsa Ferrer escoge el violín a los 7 años Hasta 1987, alterna el violín y el piano con otras materias musicales en el RCSM de Madrid, trasladándose más tarde al del Liceo de Barcelona para continuar sus estudios de violín con Gonçal Comellas.
Profundiza en la música de los siglos XVII y XVIII al mismo tiempo que se introduce en la interpretación de la música medieval con el vyolista John Writgh y los luthieres Germán Arias o Antonio Franco entre otros, quienes han construido instrumentos específicos para ella. Igualmente se interesa por la música de cámara desde el siglo XIX y por el lenguaje actual trabajando el repertorio contemporáneo.
Participa en conciertos y grabaciones de varios CDs con numerosas agrupaciones tanto españolas como extranjeras y colabora regularmente con diferentes orquestas como RFG, BOS, OSCYL…
Es miembro fundador del grupo Ars Combinatoria (1991) con el que actualmente sigue interpretando y dirigiendo programas como violín solista y en diferentes plantillas de cámara y orquesta, así como realizando conciertos y grabaciones, algunas de polifonía vocal de T. L. de Victoria utilizando su blanco instrumento natural que es la voz .
